GALEANO EDUARDO EN MENDOZA.
“LA POLITICA ES UNA ACTIVIDAD CIRCENSE¨.
En conferencia de prensa, el escritor uruguayo que será nombrado Doctor Honoris Causa de la UNCuyo, habló de internet, de los jóvenes y de su participación en política, de la polémica por Vargas Llosa en la Feria del Libro, de minería y naturaleza y de otros inquietantes temas.
En poco menos de media hora Eduardo Galeano hizo gala de su lucidez y de su coherencia.
Sobre el papel de los medios de comunicación dijo que ante el complejo escenario del mundo de hoy, “este mundo de paradojas”, los medios e Internet “han abierto espacios para voces que antes sonaban como una campana de palo”.
Admitió que durante algún tiempo albergó prevenciones contra Internet y, pensaba “que las computadoras bebían de noche, cuando estaba durmiendo, para hacer todas las cosas que hacían. Ahora tengo mis dudas”, bromeó.
Respecto del interés creciente de los jóvenes por su obra, Galeano destacó que “uno escribe para distintas generaciones. Eso es lo más lindo que me pasa. Atravesar la frontera de los años”.
Y en cuanto a la poca participación de los jóvenes en la política, señaló que “a los jóvenes se los acusa de no creer en la política y nadie se pregunta por qué no creen en la política.
Los jóvenes tienen derecho a desconfiar de esta profesión en la que hay un profundo desencuentro entre las palabras y los actos” y en una breve síntesis humorística, dijo que “la política es una actividad circense porque tiene la capacidad de dar saltos prodigiosos”.
Interrogado sobre las relaciones entre política y literatura a propósito de la polémica sobre la presencia de Mario Vargas Llosa en la próxima Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el ensayista opinó que “las fronteras entre política y literatura son borrosas, depende de lo que se entienda por una y otra”.
En su percepción personal, dijo, no hay diferencias “porque la literatura es un ejercicio de comprensión de la realidad” y cada escritor comprende la realidad a su manera. Citó como ejemplo, que muchas veces se la ha señalado lo inclasificable de su obra, cosa que le agrada sobremanera puesto que prefiere no ser encasillado.
Concretamente, del escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, puntualizó que “yo de Vargas Llosa no tengo nada que decir. Cada uno es libre de escribir y opinar de lo quiera como quiera”.
En un paréntesis, tan literario como político, destacó que se siente “muy orgulloso de recibir un Honoris Causa en una universidad de un país que está a la vanguardia de la defensa de los derechos humanos en el mundo”.
También tuvo palabras para las reacciones de la sociedad frente a las catástrofes naturales y frente a su tratamiento de la naturaleza en general. “La naturaleza también es una fuente de derechos. Algunos países latinoamericanos están legislando sobre este derecho. Habría que pensar qué planeta vamos a tener en el futuro”.
Aquí citó a Concepción Arenal, una española que hacia 1820 estudió abogacía disfrazada de hombre y más tarde se convirtió en una de las mejores criminólogas de España. “Ella decía que quien generaliza, absuelve, es decir, cuando decimos que todos somos culpables nadie lo es.
Algo semejante sucede con el tratamiento que le damos a la naturaleza. Todos creamos basura, empezando por empresas e industrias de todo tipo”, señaló.
En ese registro, y orientado a lo que está sucediendo en Japón subrayó que “la energía nuclear es muy peligrosa, dicen que es limpia, que es segura, pero está a la vista que no lo es.
Hasta en Uruguay, un país que no sabe qué hacer con tanto viento y con tanto sol, la gente de mi Gobierno quiere instalar una planta de energía nuclear. Cuando me preguntaron dije que si iban a contratar de asesor a Homero Simpson”.
“Espero que la vida me de la posibilidad de nacer muchas veces. Esa teoría del fin de la historia de un japonés de triste memoria es una tontería. La historia nace de nuevo cada mañana. Y lo bueno de la vida es eso, el cambio”, apostilló.
Respecto del tema de la minería y de la incidencia de los temas ecológicos en las agendas de gobierno, Galeano argumentó que “el tema ecológico no es popular en América Latina.
La gente se cree los discursos de quienes nos arrancan los recursos naturales, de quienes se llevan todo tejando palacios vacíos, telarañas e ilusiones rotas”. Y llamó a “defender nuestros recursos naturales”.
Explicó que la gente se conforma y justifica acciones que nos dañan con el viejo refrán “pan para hoy, hambre mañana”.
De ahí, que haya que “cambiar los modelos que impone la sociedad de consumo.
Ahora se le da de comer a los autos en vez de a las personas, el integrante más importante de la familia duerme en el garage. Es absurdo”, sentenció y recomendó la magnífica película “Sueños” del director japonés Akira Kurosawa en donde una de sus pesadillas es una explosión nuclear.
También se refirió al mesianismo de algunos países, como Estados Unidos o Francia ante la ofensiva en Libia. “Estados Unidos está en la misión `Salvando a Libia´.
Se creen los salvadores del mundo por un poder divino, creen que tienen derecho a intervenir en la vida de otras culturas y otros países sin ninguna vergüenza.
Cuando fui a Estados Unidos a presentar mi último libro empecé la charla diciendo `Por favor, no me salven´. El único poder mesiánico interesante es el de Leonel Messi”, bromeó.
Galeano dijo, como parte de una respuesta frente a la posición de la UNCuyo ante la megaminería, que “yo no voy a decir qué debe o no hacer esta universidad” y destacó cuando reciba el Honoris Causa, “voy a dedicar el doctorado al Día Mundial del Agua, el 22 de marzo, y a los militantes del agua, y a los que luchan contra quienes se apoderan del agua para hacer negocios”.
“Yo no soy quién para decir que debe hacer o decir un intelectual, ni si hay que tener un rol específico.
Además la palabra intelectual me da un poco de alergia porque es como si me consideraran sólo una cabeza y yo no quiero ser una cabeza, sino un cuerpo y todo lo que soy.
Yo quiero ser considerado una unidad sentipensante, destacó frente a otra pregunta.
Mirando el mapa actual de América Latina, Galeano explicitó que “se está comenzando una época nueva, estamos despertando de la larga siesta colonial.
Ya era hora.
Hay como una recuperación de la dignidad colectiva.
Los países dominantes desprecian a los países dominados porque los ignoran, ignoran todo sobre ellos.
Esto alimenta la ideología de la impotencia, que nos ha hecho permanecer tanto tiempo como colonia”.
Y llamó a recuperar “una visión horizontal de las cosas”.
GALEANO EN DEFENSA DEL AGUA Y CONTRA LA MINERIA.
Cómo empezar a escribir sobre un escritor. Sobre “EL” escritor. Así, resaltado y con mayúsculas. Es la primera pregunta en la tarea de escribir luego de un encuentro en vivo y en directo con Eduardo Galeano.
El periodista y escritor uruguayo pisó tierras mendocinas y su presencia impone las más cálidas palabras, el más afectuoso elogio y la amable predisposición de todos los sentidos para disfrutar de su oratoria, para releer sus escritos o para recordar aquellas frases que nos marcaron y nos abrieron los ojos (y las venas) como latinoamericanos.
Probablemente, su eco resonará durante mucho tiempo en nuestros lápices.
Giró en torno a los problemas del medio ambiente de la actualidad como la minería y la defensa del agua pura.
Sus palabras, ofrecidas con humor y su característica tranquilidad, fueron evidencia de ese cúmulo de conocimientos y buena memoria que pinta de pies a cabeza a una de las personalidades más importantes de los Siglos XX y XXI del continente del sur del mundo.
TRAICION A LA NATURALEZA.
Gran parte de su pensamiento estuvo dedicado a explicar su postura respecto a los temas ambientales que aquejan al mundo actual.
Sobre todo su dedo señaló a la minería y apoyó el cuidado del agua.
“El problema es que la defensa de los recursos naturales en América Latina, no es un tema popular. En la mayoría de los casos hay gente que se cree el cuento de las inversiones mineras o de la industria forestal para arrancar los recursos naturales.
Después, se van y si te he visto no me acuerdo. Se van y chau”, opinó.
Los militantes del agua, “(Ellos) son capaces de enfrentar no sólo a las empresas mineras que envenenan el agua sino también a la industria forestal, que seca la tierra. A los que cometen un imperdonable traición a la naturaleza tremenda sobre el agua para convertirla en negocio de pocos siendo como es ella un derecho de todos”, remarcó con evidente convicción.
El escritor sostuvo que es necesario volver al transporte público, cambiando el modelo, ya que todo esto se hace para cumplir con los deberes de la sociedad de consumo.
“Se trata de dar de comer a los autos y se olvidan que hay mil millones de hambrientos humanos en el mundo que merecen algo de atención. Nos damos cuenta sobre todo cuando ocurren tragedias como la de Japón”, comentó.
INOCENTES DE LA DESTRUCCION.
Galeano no dudó en alabar a Ecuador y a Bolivia por haber incorporado a sus constituciones los derechos de la naturaleza, algo inédito en la historia de la humanidad. “La naturaleza estaba al servicio del hombre y se la consideraba un obstáculo opuesto a la historia de la humanidad. Por ese camino hemos llegado adonde estamos”, opinó.
Contundente, agregó: “En realidad yo hablo en plural pero a sabiendas que yo y ustedes somos inocentes de esa destrucción. Yo no creo las historias de que todos somos responsables. La reducción del mundo a una suerte de porquería que hay que tirar al tacho de basura ha sido sobre todo obra de las grandes empresas que están haciendo ese desastre. Pero yo no me siento culpable de eso para nada”.
Con una seriedad que infunde respeto, pero con un fino sentido del humor, a los 70 años, Eduardo Galeano dio una conferencia de prensa aprovechando su visita a la provincia para ser distinguido por la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). En poco más de media hora, el escritor y pensador uruguayo, con el corazón, contestó algunas preguntas generales.
INTERNET.
En el Centro de Información y Comunicación de la UNCuyo (CICUNC), Galeano interactuó con los periodistas. Allí señaló que lo bueno que tiene el mundo es la incesante capacidad de sorpresa y destacó una paradoja. “En el mundo de la comunicación se da una paradoja que es una fuente de esperanza. Internet nació al servicio de la muerte, articulada por el Pentágono para coordinar las operaciones militares a escala global. Después se fue convirtiendo en otra cosa, contra las expectativas que se escapan.
La criatura creció por su cuenta y abrió un espacio de repercusión para voces que antes sonaban en campanas de palo, y eso ha sido muy importante”, comentó.
Pero no dejó de lado el aspecto ambiental y destacó que no todos son responsables o culpables de la destrucción del planeta y citó una frase que dice: “Quien generaliza, absuelve. Cuando se dice todos son culpables, nadie es”.
Por eso indicó que el descuido del planeta Tierra es culpa de las grandes empresas químicas, industrias automotrices y de los proyectos militares, entre otros responsables.
Opinó también sobre la minería en la provincia, ya que se debate actualmente el proyecto San Jorge, que extraerá cobre y oro en Uspallata. “En América latina hay una proporción de la opinión pública que se cree el cuento de que las inversiones mineras que arrancan los recursos naturales dejan buenas cosas. La historia de más de 500 años es bastante clara, dejan atrás agujeros vacíos y muchos fantasmas. Eso nos tiene que enseñar a defendernos, ya que es una parte sustancial de nuestra identidad y de nosotros mismos”, manifestó.
Galeano hizo mención de lo que sucede en Japón y comentó que este mundo está enloquecido al confiar en la energía nuclear.
JÓVENES Y POLÍTICA.
La afinidad que tiene el público joven con sus obras es valorada por el pensador. Afirmó que escribe para diferentes generaciones y que le encantaría que eso siga así, es decir, atravesar la frontera de los años y entenderse con la gente que viene después de su generación.
“Ellos (los jóvenes) muchas veces son acusados de indiferentes y de que no les importa nada, tienen todo el derecho de no creer o de desconfiar de esa profesión que genera especialistas en hacer desde el poder todo lo contrario a lo que han prometido desde el llano”, culminó Galeano.
Hoy a las 12 en el aula magna de la UNCuyo, Eduardo Galeano recibirá el título honorífico.
Por la tarde, a las 17, en el teatro Universidad firmará libros.
Mientras que mañana a las 19.30 en la Nave Cultural (España y Juan Agustín Maza, Parque Central) brindará una charla-debate en la que leerá textos inéditos de la obra en la que está trabajando y abordará, con su particular perspectiva, temáticas de actualidad. La charla forma parte del ciclo La UNCuyo en el Debate Social, de la Secretaría de Extensión Universitaria.
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