VIL Y CANALLA MANIOBRA K.
TOTALITARISMO DEL GOBIERNO A MANOS DE BONAFINI.
La arbitraria y creciente hostilidad del gobierno kirchnerista con la Corte Suprema de Justicia ha hecho que aquello que hace pocos días parecía un serio conflicto entre dos poderes se haya convertido ahora en un grave e inmotivado ataque del Ejecutivo al Judicial.
Dada la serie de episodios que se suceden, salpicados, además, por las imperdonables ofensas al máximo tribunal proferidas por la Presidenta, el jefe de Gabinete y el secretario legal y técnico de la Presidencia, es muy probable que la actitud del Gobierno no obedezca a una furia ciega, sino a un plan premeditado para que en un futuro cercano, ante otro fallo adverso, el oficialismo pueda hablar -obviamente, faltando a la verdad- de una campaña en su contra montada por la Corte y hasta de una intención “destituyente”.
El kirchnerismo ha creado un conflicto, lo ha alimentado y lo ha hecho escalar a raíz del fallo de la Corte contra el gobernador santacruceño, Daniel Peralta, por no haber repuesto en su cargo al ex procurador general de esa provincia Eduardo Sosa, y del fallo en el que decidió la extradición a Chile del guerrillero Sergio Apablaza para que se lo juzgue por la planificación del asesinato del senador Juan Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards, hijo del dueño del diario El Mercurio .
El caso Apablaza puso al desnudo el doble estándar del kirchnerismo, que por un lado se resiste a cumplir lo dispuesto por el máximo tribunal y extraditar al chileno, mientras por el otro insiste ante Irán e Interpol en el pedido de extradición a la Argentina del grupo de iraníes a quienes la Justicia considera autores de la voladura de la AMIA.
- Carlotto se distanció de Bonafini.
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estella de Carlotto, tomó distancia de la titular de Madres, Hebe de Bonafini, luego de los fuertes ataques por parte de esta última hacia La Corte Suprema.
“Con Hebe no comparto nada salvo el dolor que comenzamos juntas en el 76″, afirmó Carlotto en declaraciones a la prensa.
Además, manifestó que Bonafini es “una señora que tiene un carácter especial” y marcó diferencia con la titular de las Madres, al puntualizar: “Yo no incitoa la violencia”, aunque luego remarcó que la respeta “en el sentido de su dolor” y “de su autonomía institucional”.
“Mis formas de expresarme no son las mismas, yo no invito a la violencia ni uso palabras soeces”, afirmó respecto a las amenazas de Bonafini.
En la misma línea agregó sobre las fuertes críticas hacia la Corte: “No soy quien para censurar a nadie”.
Hebe de Bonafini había llamado a “tomar” los tribunales y calificó a los jueces de la Corte como “turros”.
- Timerman rompió el silencio oficial y minimizó el discurso de Hebe.
El canciller Héctor Timerman salió hoy a minimizar los dichos de la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien había llamado a “tomar el Palacio de Tribunales”, al expresar que “el eje del debate” es la nueva Ley de Servicios Audiovisuales y no las expresiones de la dirigente de derechos humanos.
En la primera reacción del Gobierno ante la polémica que generaron las declaraciones de Bonafini, que fue una de las oradoras del acto realizado el lunes
frente al Palacio de Tribunales, al funcionario envió esta mañana dos mensajes a través de la red social Twitter, que utilizan asiduamente los integrantes del Gobierno.
Allí, el canciller planteó: “¿Por qué los medios no resaltan el discurso de Estela (de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo) sobre (Héctor) Magnetto y los robos de bebés, acaso eso no es más grave que los dichos de Hebe?”.
En el otro posteo, Timerman sostuvo que “El eje del debate es Ley de Medios de la Democracia o Ley de la dictadura y no los dichos de Hebe”, en rechazo a la gran repercusión que provocaron las advertencias de Bonafini, según informó DYN. Tanto el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, como el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, entre otros, se refirieron a los dichos por Hebe. Timerman es el primero en hablar por parte del Gobierno, ya que aún ningún funcionario eligió salir a respaldarla.
Referentes de la oposición, en tanto, rechazaron en forma contundente las afirmaciones de la titular de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, quien en el programa 6,7,8 redobló la apuesta.
- Timerman elude.
“El Canciller elude la gravedad institucional de los dichos de Hebe de Bonafini”, advirtió el jefe de los senadores radicales, Gerardo Morales. Asimismo, consideró que Timerman, en su minimización de las declaraciones, “perdió el sentido de la diplomacia”.
- Scioli se refirió a las declaraciones de Hebe.
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, advirtió hoy que “todos tenemos que respetarnos más”, en referencia a las polémicas declaraciones de la titular de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien llamó “turros” a los miembros de la Corte Suprema de Justicia y convocó a “tomar el Palacio de Tribunales”.
“Podemos vivir una democracia intensa, que haya mucho debate, pero todos tenemos que respetarnos más”, sostuvo el mandatario en declaraciones a radio La Red.
El gobierno mantiene hace varias semanas una fuerte polémica con la Justicia debido a últimos fallos que incomodaron al kirchnerismo y beneficiaron al Grupo.
Ayer, durante la marcha en apoyo a la Ley de Medios que aprobó el Congreso pero que la Justicia frenó, Bonafini se despachó contra todos. Además de criticar a la Justicia le dedicó unas líneas a los medios: “ Y que mañana las tapas de Clarín y La Nación no vengan a decir que esto es violencia, la violencia la generaron ellos y estos que están ahí (por la Corte)… Mañana me cago en Clarín y La Nación, que digan lo que quieran”, señaló Bonafini con su virulenta elocuencia habitual.
Por su parte, Scioli está cada vez más lejos del gobierno nacional. A estas declaraciones se le suma la estrategia para conseguir independencia económica para su provincia, con un crédito conseguido los últimos días por 550 millones de dólares.
- Bonafini sumó cinco denuncias.
Por estas declaraciones, la Justicia Federal recibió entre ayer y hoy cinco denuncias penales. El legislador porteño del bloque Unión Federal Daniel Amoroso acusó hoy a la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo por la presunta comisión de las figuras de “instigación a cometer el delito de atentado al orden constitucional y a la vida democrática” y “apología del crimen”.
La denuncia de Amoroso, al igual que la de Tomás Kelemery, quedaron radicadas ante el Juzgado Federal Número 3 de Daniel Rafecas.
En tanto, los jueces Claudio Bonadío, Sergio Torres y Marcelo Martínez de Giorgi recibieron las acusaciones presentadas por Juan Ricardo Mussa, Denis Pitté
Fletcher y Jorge Ernesto Agüero Cevallos quienes acusaron a Bonafini de cometer “apología del delito y traición a la patria, amenazas y incitación a la violencia colectiva”.
- Oposición.
El jefe del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales, presentó hoy un proyecto de declaración en el que expresa “su más enérgico repudio” al llamado que hizo la titular de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo para “tomar el Palacio del Tribunales”.
Morales subrayó en el proyecto su “preocupación por las expresiones de intolerancia, incitación a la violencia y alteración del orden público, vertidas por la titular de las Madres de Plaza de Mayo, contra los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación”.
- MPA.
Por su parte, el titular honorario del Movimiento Productivo Argentino (MPA), Eduardo Duhalde, aseveró que las declaraciones de Bonafini “intentaron socavar la división de Poderes, atentando contra el Estado de Derecho y avasallando al Poder Judicial”.
Por tal motivo, manifestó su “más absoluto rechazo” y “profunda preocupación” ante esas manifestaciones que fueron “avaladas posteriormente por integrantes del Ejecutivo Nacional”.
- Pérez Esquivel.
El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel consideró hoy que la titular de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, cometió “un exabrupto” al llamar “turros” a los miembros de la Corte Suprema de Justicia, y sostuvo que en el máximo tribunal “hay personas muy dignas”.
“Lo que dijo Hebe hay que verlo dentro del contexto general sobre la Ley de Medios. Hay una pugna muy dura sobre esto. La Corte se va a manifestar de acuerdo con su criterio y en libertad, sin presiones”, opinó.
En declaraciones a radio La Red, Pérez Esquivel destacó que conoce “a Hebe, es una persona que quiero, compañera de militancia en defensa de los derechos humanos. Es una persona que ha sufrido muchísimo y es una gran luchadora”.
Consultado sobre la arenga de Bonafini para “tomar el Palacio de Tribunales”, evaluó que se trató de “un exabrupto, nomás. Creo que fue la bronca. Hebe es muy impulsiva, también es una persona que está reclamando cosas que reclamamos todos”.
“Los tribunales no los va a tomar. Son esos exabruptos que por ahí le salen a Hebe. No puedo estar de acuerdo con ella. Es su criterio, no creo que sea el criterio de toda la gente que estaba ahí”, prosiguió.
Pérez Esquivel remarcó que “no estoy de acuerdo con lo que dijo, ni de tratarlos de ‘turros’ y que reciben sobres con dinero. Eso no corresponde. Hay personas muy dignas en la Corte”.
“Para mí esta Corte es una Corte digna, que actúa con independencia. Nos pueden gustar o no nos pueden gustar determinadas posiciones, pero evidentemente es una Corte muy digna, que apoyo totalmente. Del Gobierno apoyo muchas cosas, como la Ley de Medios
- El Gobierno, al descubierto.
Estaba claro que la concentración oficialista del martes frente a Tribunales más que un acto en respaldo de la ley de medios iba a ser una presión sobre la Corte.
El problema es que se le fue de las manos.
Llamar “turros” y coimeros a los jueces y convocar a tomar el Palacio de Justicia como hizo Hebe de Bonafini es algo que ni el Gobierno puede bancar.
Al lado del discurso de Bonafini, el “no pusimos a la Corte para esto” de Zannini y los constantes ataques del matrimonio presidencial parecen expresiones de moderación . Aunque es obvio que allí estuvo el caldo de cultivo.
El acto fue organizado por el Gobierno y promocionado por la TV oficial.
Y fue el Gobierno el que decidió que Bonafini lo cerrara.
La voz más disonante en el oficialismo fue la de Scioli, que aún en su media lengua de hablar sin decir se atrevió a diferenciarse del kirchnerismo.
Aunque no se arriesgó demasiado: “Tenemos que respetarnos más”, fue todo. Pero lo de Bonafini fue mucho más que una falta de respeto.
Lo remarcó el arco opositor.
Y hasta el CELS salió a repudiar y recordar que la mayoría de esos jueces habían sido designados en la era K.
¿Cuál es en verdad el problema con la Corte? La respuesta es simple: no hace todo lo que el Gobierno quiere.
Bonafini es un símbolo de la lucha contra la dictadura y de la defensa de los derechos humanos. Curiosa parábola: ahora, en democracia, defiende ideas y métodos totalitarios.
Hay un mérito, sin embargo, en la radicalización que ella propone.
Deja al descubierto lo que el kirchnerismo es y a qué aspira : controlar todo el poder. Cuando piden independencia judicial, debe leerse que piden lo contrario.
- La independencia, así, es traición.
Hubo dos señales inequívocas. Una, la confesión del Gobierno de que no está dispuesto a cumplir el fallo de la Corte que le ordenó al gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, reponer al ex procurador Eduardo Sosa en su cargo.
La otra provino, de Hebe de Bonafini y Estela Carlotto, quienes, durante la manifestación realizada frente a los Tribunales, presionaron sin disimulo a la
Corte para que revoque una medida cautelar que benefició al Grupo Clarín por la ley de medios.
Ambas señales pueden dar paso a algunas reflexiones:
Si el Gobierno ya decidió no cumplir un fallo (el del caso Sosa-Peralta), ¿por qué hay que suponer que se vaya a detener frente a otra sentencia de la Corte que confirme la medida cautelar que beneficie al grupo de medios que eligió el kirchnerismo para personificar todos los males?
Los grupos kirchneristas, en el acto, no parecieron estar animados por un reclamo de justicia; confesaron que sólo aceptarán una sentencia favorable al Gobierno.
Hebe de Bonafini calificó a los jueces de corruptos y de colaboracionistas con el gobierno militar. Estas acusaciones olvidan que fue esta Corte la que declaró la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad y reabrió las causas contra los militares -una decisión muy elogiada por los organismos de derechos humanos-.
A pesar del tenor de esos epítetos, el Gobierno no salió a rechazarlos.
El Gobierno obturó todo margen para la independencia judicial: quedó en claro que sólo se tolerarán fallos que reflejen las aspiraciones de la Casa Rosada.
- Silencio total en la Casa Rosada.
Esta vez el Gobierno entero se llamó a silencio, tanto virtual como real, después de las duras declaraciones de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo,
Hebe de Bonafini, que tildó de “turros” a los jueces de la Corte y llamó a tomar el Palacio de Justicia si no avanza la aplicación de la ley de medios.
La presidenta Cristina Kirchner habló ayer durante un acto en la Casa Rosada para anunciar la puesta en marcha de créditos para emprendimientos productivos, pero evitó referirse a la polémica con la Justicia.
En línea con la orden de la jefa del Estado, ningún ministro se animó a oficializar una posición respecto de las palabras de la líder de Madres de Plaza de Mayo, aunque puertas adentro de la Casa Rosada había un fuerte malestar por el tono que, por el cierre que hizo Bonafini, había tomado la marcha que ayer congregó a unas 20.000 personas en reclamo de la aplicación de la ley de medios.
Algunos funcionarios, por lo bajo, esperaban la palabra presidencial con la esperanza de que Cristina Kirchner aportara una posición oficial.
Pero fue en vano. La Presidenta no se despegó ni avaló las declaraciones de Bonafini, lo que al caer la noche había generado una fuerte incertidumbre sobre los próximos pasos que tomará el Gobierno.
Un funcionario que ayer estuvo en la Casa Rosada dijo que la posición de Bonafini no representaba a la del Gobierno, pero no hubo ningún pronunciamiento explícito.
Escudados en el off the record , ministros y secretarios de Estado hacían un balance negativo de las duras palabras de la líder de Madres de Plaza de Mayo.
La justifican: “Es incontrolable”, dijo una fuente.
A pesar del silencio público, en la Casa de Gobierno resaltaban que el llamado a tomar los Tribunales que hizo Bonafini y sus críticas a los miembros de la
Corte no representaban una posición institucional. “Sí, nosotros deberíamos salir a aclararlo”, reconocía un hombre de confianza de la Presidenta.
Esa posición, que ayer se oía por lo bajo en Balcarce 50, la cristalizó el filósofo e intelectual afín al kirchnerismo Ricardo Forster, que participó de la marcha a los Tribunales. “No creo que sea el sentir generalizado del Gobierno. Hubiera sido bueno que alguien del Gobierno se despegara de esto”, planteó.
A medida que crecían las muestras de desacuerdo de buena parte de los dirigentes políticos, en la Casa Rosada comenzaba a hablarse de la “mala interpretación”, según argumentaban las fuentes, que se había generado tras la marcha por las palabras de Bonafini.
Pero varios funcionarios recordaban, de todas maneras, que la Presidenta pocas veces desautoriza a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
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Compartir el dolor es quizá lo más profundo que se pueda compartir. Si ésta Sra ha superado su duelo y está al fin abierta al dolor de un pueblo podría enviarle una carta de condolencia a la Viuda del Capitán Viola, o a la familia del Coronel Larrabure, al fin y al cabo secuestrado,torrurado y muerto por no querer dar armas de muerte a los “idealistas” dispuestos a la muerte. Si se hace Justicia a la verdadera Historia y a los hechos inmodificables, la Sra de Carlotto tendría que compartir su dolor con unas diez mil familias argentinas más. Creo que un sinceramiento en el dolor sería un aporte fundamental para la reconstrucción de la República y la refundación de la Nación hoy sumergida en la anarquía como bien lo demostró esa ciudadana H. Bonafini publicamente, aún impune.