DEMENCIA SENIL (SE CAGO PERO NO SE MEO, ESTA MEJOR).
BONAFINI PIDIO ECHAR A LA CORTE Y TOMAR TRIBUNALES.
Repudios a los dichos de Bonafini y silencio en el oficialismo
La Coalición por una Radiodifusión Democrática, algunos sindicatos, agrupaciones de Derechos Humanos, intendentes del PJ y organizaciones sociales marcharon frente a los Tribunales para pedirle a la Corte Suprema que “destrabe” la aplicación de la ley de medios.
La marcha, a la que asistieron unas 10.000 personas movilizadas en gran parte con el aparato contó con el apoyo oficial. Y se realizó en medio de las acusaciones de falta de independencia que los Kirchner le reprocharon al máximo Tribunal, a la Justicia en general y a algunos jueces en particular.
Distintos funcionarios explicaron que la marcha no fue una “presión” a la Corte para que no vote en contra de los deseos del Poder Ejecutivo.
Pero la mayoría de los oradores acusaron a los jueces de actuar bajo la influencia de Clarín y La Nación, y dieron a entender que cualquier fallo sobre la ley de medios que no vaya en coincidencia con lo que piensa el oficialismo estará entonces vinculado a manejos irregulares de los grupos de medios críticos del Gobierno.
Ocurre que la Corte tiene que resolver una medida cautelar en la que se establece que el artículo 161 de esa norma no es aplicable para el demandante hasta que se resuelva si es o no consitucional.
Ese artículo establece el plazo para la desinversión de las licencias de medios que exceden el nuevo límite impuesto por la ley.
La oradora final del acto, la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, fue la que expresó las ideas de manera más cruda y brutal.
Llamó a “tomar el Palacio” si finalmente la Corte vota en “contra del pueblo”; dijo que los jueces eran “ cómplices de la dictadura” (cuatro de siete fueron nombrados por Néstor Kirchner); dijo que si la Corte no sacaba la ley había que “arrancársela”; convocó a hacer “una marcha por mes” y agregó, a modo de cierre, que sabía que “ Clarín y La Nación van a decir que generamos violencia, pero la violencia la generan ellos.
¡Me cago en Clarín y La Nación!”.
Fue el discurso más aplaudido.
Entre el público, que llenó más de la mitad de la Plaza Lavalle, se encontraban representadas las heterogéneas alianzas que conforman el kirchnerismo: desde la JP “maravillosa” identificada con Cámpora, pasando por los militantes del intendente de José C. Paz, el próspero empresario del agro Mario Ishii, ex menemista y ex duhaldista.
Marchó también la FTV de Luis D’Elía; un pequeño grupo que levantó una pancarta del programa 6 7 8; y el sindicato de los peajes, cuyo secretario general es Facundo Moyano, hijo de Hugo.
La agrupación que movilizó a la mayoría fue el Movimiento Evita, de Emilio Pérsico y Fernando “Chino” Navarro.
El propio Kirchner, desde Nueva York, se encargó de controlar que todo salga como esperaba .
En la plaza, embarrada debido a la lluvia, la mayor parte de los carteles criticaban a Clarín.
También se ridiculizó a periodistas como Nelson Castro, Jorge Lanata, Gustavo Silvestre, Ernesto Tenembaum y Santo Biasatti.
El primero en hablar fue el secretario general del gremio de los empleados judiciales, Julio Piumato.
En uno de los párrafos más duros aseguró que los jueces que habían fallado en favor de los grupos de medios, “ni siquiera redactaron esos fallos, les llegaron escritos”. No presentó más pruebas que sus dichos.
Le siguió Néstor Busso, del Foro Argentino de Radios Comunitarias, que pidió a la Corte que falle sin “tenerle miedo a la tapa de Clarín”.
Antes que Bonafini, habló la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto. Criticó al CEO de Clarín, Héctor Magnetto: “Nos robó a los nietos y quiere seguir robándonos”.
Ya en el final, Teresa Parodi cantó el Himno.
Y en el escenario la seguían las actrices Andrea del Boca, Ether Goris, Anabel Cherubito y Florencia Peña; algunos diputados como Carlos Kunkel; funcionarios de nivel medio, y Osvaldo Papaleo, ex jefe de prensa del Gobierno de Isabel Perón.
El aparato funcionó a pleno: comestibles, micros y banderas
La marcha de ayer a favor de la ley de medios del Gobierno tuvo un importante aporte de aparato de organizaciones afines al kirchnerismo e intendencias justicialistas del Gran Buenos Aires.
El dato más elocuente fue la Avenida 9 de Julio y sus dos calles laterales, Bernardo de Yrigoyen-Carlos Pellegrini y Lima-Cerrito, tapizadas de colectivos que habían llevado al grueso de los manifestantes.
Se contabilizó unos 400 colectivos, la mayor parte de ellos entre el Obelisco y Constitución.
Estacionados casi desde la avenida San Juan, bien cerca de Constitución, hasta la avenida Córdoba, más cerca del Bajo, los micros llegaron a reducir a sólo dos carriles cada una de las dos manos de la 9 de Julio.
Sobre las calles paralelas laterales ocupaban un carril de estacionamiento. En los carriles centrales, donde está prohibido estacionar, aparcaban en doble fila.
Gran parte de los micros eran escolares, con el típico color naranja.
Otra buena parte eran viejos colectivos de línea y algunos otros de empresas de transporte.
También las combis sirvieron para llevar militantes del conurbano al acto en el que se defendió la ley de Medios y se presionó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo que debe emitir al respecto.
Algunos de los micros tenían identificaciones, como de la Municipalidad de Lomas de Zamora, o el de la de Berazategui, estacionado frente al Ministerio de Salud.
Otro tenía la bandera de Almirante Brown, más adelante uno con un cartel en el parabrisas que decía Lanús.
Sin dudas, el micro con el cartel más curioso fue el que decía a un costado “Kirchner Secco”, en obvia referencia al intendente de Ensenada, Mario Secco, y no a supuestos problemas financieros del ex presidente, que declaró bienes junto con su esposa por un total de $ 55,5 millones.
En la vereda de enfrente, a diez cuadras de Tribunales, tres mujeres con sus hijas charlaban sentadas en una de las plazoletas que rodean a la 9 de Julio.
Dijeron que volvían de la Plaza Lavalle (el acto ni había comenzado) y admitieron que concurrieron a cambio de comestibles. “ Aceite, arroz, lentejas” , enumeró Nancy, junto a su hija Viviana.
Son de Lomas de Zamora y hacia allí esperaba regresar. “ Mi esposo está sin trabajo” , expresó Nancy.
Unas cuadras más adelante, Pedro, el chofer de uno de los micros, dijo que todavía no había arreglado su paga por el traslado de la gente, pero sostuvo que por ese trabajo se cobran unos 500 pesos.
En su micro viajaron 40 manifestantes. Otros ómnibus tenían capacidad para 50. En la Plaza también había banderas de Moreno, José C. Paz, Luján y otras
intendencias. También hubo un aporte importante del Movimiento Evita y se vio a Facundo Moyano, el hijo del jefe de la CGT que lidera el gremio de los trabajadores del peaje.
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