LAS CARCELES EN ARGENTINA (Parte I)
UNA MAQUINA DE TRITURAR VIDAS
El sistema penitenciario argentino a través de su historia de horror trae a la memoria aquella máquina de torturar y matar que ideó Franz Kafka para su relato “En la Colonia Penitenciaria”. Depósito de pobres, universidad de criminales.
¿El sistema está en crisis?, o, por el contrario, ¿de una vez por todas habrá que aceptar lo evidente: funciona así, como la terrorífica máquina de triturar vidas, aquella pesadilla literaria del escritor checo? El interrogante aguijonea la conciencia colectiva.
¿Qué hacer con el otro? Convengamos que históricamente no siempre nos fue bien con la pregunta. El miedo y el “en algo andarán” acompañó la desaparición de miles de argentinos. Identificarse con el prójimo y su dolor, compromete. Quienes combatieron en Malvinas fueron invisibilizados por la derrota. En soledad, sumaron más los suicidados que los muertos en las trincheras. El neoliberalismo, con miles de desocupados indispensables para bajar los salarios y obtener condiciones de flexibilización laboral parecidas a la esclavitud, dio origen a los desaparecidos económicos del régimen: los pobres.
Pobres y jóvenes. No es ninguna casualidad: En la década del terrorismo de Estado, el 70 por ciento de los compañeros secuestrados y asesinados por la dictadura eran menores de 30 años. En la era del neoliberalismo, en la década del ’90, el 70 por ciento de los desocupados eran jóvenes menores de 30 años.
Actualmente, la mayoría de la población carcelaria son jóvenes menores de 30 años. El sistema apunta a ellos. Los estigmatiza: hay que matar, marginar o meter preso al futuro. Así se maneja el poder con los pibes. A esto hay que saberlo.
El sistema jamás podría mantener sus niveles de ganancia si muchos miles no vieran negado su derecho al trabajo. Ya hay familias que por generaciones no han sabido lo que es una fuente de empleo estable. Los niños que han crecido en las calles, hambrientos, golpeados, vejados, no tardan en demostrar que es falso que “la pobreza no es sinónimo de delito”. La pobreza es un crimen del cual el desposeído no es autor sino víctima. ¿Cuántos ricos y poderosos hay en las cárceles argentinas? Ya lo dice el Martín Fierro: “La ley es tela de araña, en mi ignorancia lo explico: no la teme el hombre rico, nunca la teme el que manda pues la rompe el bicho grande y sólo enreda a los más chicos (…) Es la ley como la lluvia, nunca puede ser pareja”.
Para el penalista y miembro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, el sistema penal como se ha instalado aquí, está al servicio de tratar de resolver el problema de la desigualdad social. Obviamente fracasa. Y, por el contrario, produce cada vez más pobres, mayor violencia y marginalidad social.
Los que tienen aquello que al otro le está vedado, viven en la inseguridad, el miedo. Reclaman más penas y cárceles. El teorema imperfecto de la “mano dura”.
Según opina el doctor Ariel Cejas Meliare, Director General de Protección de Derechos Humanos de la Procuración Penitenciaria de la Nación, para el sistema penal poder e inocencia pueden ser sinónimos. “El sistema penal es selectivo, el 90 por ciento de los presos es gente que está fuera del marco democrático que, entiendo de acuerdo a la definición gandhiana, como igualdad de oportunidades para todos. Como el sistema no permite, o mejor dicho, no le conviene que haya una distribución de la riqueza más equitativa, algo hay que hacer y ahí es donde aparece la cárcel como recurso”.
La prisión moderna aparece a finales del siglo XVIII. Se la considera un lugar de castigo. El modelo actual destinado al “disciplinamiento” y la “reeducación” surge contemporáneamente al capitalismo. Como plantea Michael Foucault, el sistema dota a cada uno de su lugar para el disciplinamiento: escuelas para los niños, los adultos tienen el trabajo, a los locos se los pone en psiquiátricos, los enfermos van a los hospitales y los marginales son depositados en cárceles.
Made in USA
Estados Unidos se transformó en el país con más presos del planeta. 10 millones de norteamericanos circulan anualmente por sus cárceles. Mucho antes de la actual crisis financiera internacional, Pierre Bordeau explicaba el fenómeno: “Uno de los grandes problemas de los americanos es que tienen su bajo proletariado preso. Su tasa de encarcelamiento es alucinante. Si se suma la cantidad de prisioneros a los desocupados que denuncian las estadísticas, uno se da cuenta que Estados Unidos, encubre la falta de trabajo en las cárceles”. Jeremy Rifkin hace notar en “El sueño europeo” que casi un cuarto de los presos del mundo están en los Estados Unidos”.
Quienes habitan las cárceles del norte son negros y sudacas, igual que acá: pobres. Ese ha sido nuestro modelo hasta ahora.
El texto constitucional de 1853 afirma en su artículo 19: “Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ella, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquella exija hará responsable al juez que la autorice”.
La realidad no puede estar más lejos de la Constitución y sus intenciones. De acuerdo a un informe de la Comisión Provincial por la Memoria, en las cárceles bonaerenses durante el 2008 fallecieron 112 presos, uno cada tres días. El 41 por ciento de los casos resultaron muertes traumáticas como consecuencia de peleas o heridas de arma blanca, suicidios y asesinatos. El 57 por ciento fueron casos no traumáticos evitables y que tuvieron origen en enfermedades que se podrían haber curado.
El informe 2009 señaló que “uno de los hechos más preocupantes el año pasado fue la aprobación de una reforma procesal penal que es inconstitucional y consagra en la provincia la generalización del encierro preventivo”. “Los legisladores votaron sin la menor preocupación por el impacto negativo sobre el sistema penal y penitenciario. Las consecuencias ya son evidentes: si sumamos las cárceles y comisarías, la cifra de detenidos ascendía en marzo a 28 mil 300 personas y continúa creciendo” afirmó Hugo Cañón integrante de esa comisión.
Según esa entidad defensora de los derechos humanos –que, entre otros, integran los dirigentes de la CTA Víctor Mendibil, Ricardo Peidro y Víctor De Gennaro-, en marzo de 2008 había 21.104 detenidos en la provincia de Buenos Aires, cifra que creció a 28.180 para el mismo mes de este año. En las comisarías la cantidad de detenidos subió un 48 por ciento. Pasó de 2782 que había a fin de 2007 a 4.142 en marzo de 2009.
Si revisamos informes anteriores, constatamos que en 2004, la población de los penales bonaerenses, que es donde se aloja la mayoría de los presos del país, creció a un ritmo de 300 internos por mes. Lo mismo pasa en todos los estados. Según el Ministerio de Justicia, en igual período los presos de las cárceles nacionales pasaron de 6.767 a 9.738, aumentaron casi un 44 por ciento. En la provincia de Buenos Aires la población penitenciaria se duplicó de 1998 a 2004.
Casi el 95 por ciento de los reclusos están acusados de pequeños robos. Son lo que en la calle se llama “perejiles”.
La situación es similar hoy. Hay alrededor de 63 mil presos en las cárceles federales y provinciales. En territorio bonaerense hay 25 mil, casi el 70 por ciento encarcelados por pequeños delitos. El 85 por ciento está procesado y el 75 por ciento carece de sentencia firme. El tiempo pasa, la situación se agrava.
Si la mayoría de los detenidos, no han sido encontrados culpables, ¿qué pasa con los inocentes? Se lo preguntamos al doctor Cejas Meliare;” Hay muchos casos de inocentes tras las rejas. En Devoto, la Procuración Penitenciaria de la Nación detectó a un joven que hacia 8 meses que estaba absuelto y nadie lo había notificado. La experiencia siempre es traumática y deja marcas imborrables sea culpable o inocente, pero en este último caso es gravísimo. No debemos olvidar lo largos que son los procesos judiciales y una vez que se dicta una sentencia el proceso de encarcelamiento ya produjo efectos de los que no se puede volver atrás”.
Carlos Saglul (ACTA)
Si tiene una opinión, por favor, compartala aquí o suscríbase a nuestro rss y obtenga los nuevos artículos en su lector rss.
Comentarios
muy bueno todo me encanto . estoy de acuerco con el comentario anterior , y los videos.
felicitaciones . me llamo mabel gaitan y condusco un programa de carceles aqui en cordoba . en la 103.7 la ranchada de lunes a viernes de 21 a 23.30
chau mi celu 156128819.
Me gusta lo que tiene y es muy interesante ya que opinamos lo mismo, sobre todo lo que es cárceles, es totalmente un negocio puramente mafioso y venimos comentándolo en nuestro programa que se llama OVEJAS NEGRAS todos los viernes de 2330 a 0100 por Internet. Hacemos todo esto con un grupo de vecinos cansados de convivir con la corrupción policial y política tanto en nuestro barrio de Liniers, como en su entorno, participan periodistas , abogados, jueces y otros profesionales. En resumen tratamos de poner todo lo que ocurre sin disfrazar nada y estar unidos entre vecinos.
yo estube preso 8 meses por delitos pequeños ahora estoy por ir a juicio por la portacion de un arma ilegal, la cual le saque a alguien que con ella queria hacerme daño, el caso es que en las carceles sea o no un preso culpable de cometer delitos se vive de forma inhumana, yo estube en marcoz paz jovenes adultos donde la comida no es tan mala, dicen los demas presos que estubieron en otros penales, y asi y todo era mala. insuficiente y en mal estado.
en otras carceles carecen de colchones instrumentos de igiene, y comida, les dan agua con suero, si tu familia no te va a visitar o te convidan los demas presos no comes nada. la policia te pega muchisimo, te tortura, estas obligado a peliarte por tus cosas, corre mucha sangre y violencia entre los mismos presos. todo esto esta calculado, como uno sale de la carcel y entra…el sistema que nos maneja o intenta manejarnos hoy, funciona.
es una pena, algo hay que hacer.(lo peor es el que el preso adentro en su mayoria no piensa en enemigo al estado etc. sino al otro preso a veces y asi se vive adentro una continua guerra entre iguales)
esta en la mentalidad del joven ladron, una cuestion de demostrar que tan “malo” sos. que tanto te la aguantas. los presos se agarran a puñaladas entre ellos, muchos dias pasan en tension extrema sin saber cuando “se pudre” y la policia ya despues de haberte peliado te vuelve a castigar. todo ahi adentro es bastante pesado. no salis a ver el sol a no ser de casualidad, los patios de deportes estan clausurados o rotos, ves a tu familia unas horas por semana, no hay talleres de arte, ni de estudio generalmente y si hay muy pocos le dan bola. los presos estan todos bestidos con ropa cara y robandose la ropa entre ellos agarrandose a puñaladas por ropa. se pierde el tiempo, salis de ahi y que haces? lo unico q aprendiste por ahi es a como seguir robando… y odias a la policia con todo tu ser, tanto te pegaron “verduguearon” y maltrataron, vas a trabajar? no se si es asi…el preso ignorante esta muy perdido si no sabe que camino elegir y se deja llevar vive preso.
los que mas roban o delinquen son, en realidad, los politicos funcionarios y empresarios esclavistas o “empleadores” con una inteligencia superior a la que cualquier ladron preso o su mayoria podria acceder, es legal, es parte del sistema y es muy dificil de frenar.
el preso de hoy es victima como decia mas arriba alguien, no culpable del todo, si bien el caracter de mas de un preso,es el de alguien que seria uno de los primeros que nombre(funcionario politico..etc.) la mayoria somos pibes que nos hicimos adictos a las drogas, o queremos una alternativa a laburar toda la vida por nada si es que conseguimos trabajo o ir a la escuela a que nos traten mal.
y nos “eduquen” para ser funcionales.
chau gracias por este espacio.
sigamos pensando en esto.
las carceles existen.
no son lindas.
ariel.




El tema de muertes en las carceles es un problema mundial. Las instituciones estatales, justicia incluida, no brindan suficiente proteccion. Envio link de cobertura periodistica en periodismo argentino desde Europa. Saludos. http://bit.ly/3zIXKi