APICULTURA EN EXTINCION II
PROBLEMAS DE PRODUCCION APICOLA EN URUGUAY
La producción de miel está disminuyendo en Uruguay y durante la zafra 2007/2008 se estima que alcanzará apenas el 40% de los niveles tradicionales, con una producción total de solo cinco a seis millones de kilos.
Entre las causas que se manejan para explicar esta baja se mencionan el mal estado del tiempo y el nuevo escenario agrícola. Con respecto a esto último, se señala que en la zona oeste del país, donde se produce gran parte de la miel, los cultivos predominantes son ahora la soja, el trigo y la cebada, disminuyendo significativamente las áreas con praderas, situación que influye directamente en la producción de miel y pone en riesgo a la apicultura.
A ello se suma que hace varios años que los apicultores de Uruguay vienen manifestado preocupación por la desaparición de sus colmenas y abejas. Si bien hay instituciones en el país que estarían estudiando las causas de su muerte, éstas aún no están claras.
El uso masivo de agrotóxicos conocidos mundialmente por su toxicidad para las abejas es claramente una parte importante del problema. Científicamente está comprobado que ciertos insecticidas usados en agricultura son extremadamente tóxicos para las abejas.
Tal es el caso del imidacloprid, fipronil, cipermetrina y endosulfán, entre otros, cuyo uso ha aumentado sustancialmente en nuestro país en los últimos años.
En relación al imidacloprid, los productores apícolas alemanes han llevado a juicio a la empresa Bayer, que lidera mundialmente el mercado de agrotóxicos y que produce este insecticida.
Los apicultores consideran que este insecticida es culpable de la muerte de millones de abejas. En este momento su venta está suspendida en varios países europeos, por ser esta sustancia conocida por su alta toxicidad para las abejas. Sin embargo, se sigue utilizando masivamente en Uruguay.
El fipronil es otro de los insecticidas reconocidos por su toxicidad para las abejas. Francia lo retiró del mercado después de haber comprobado que la muerte de millones de sus abejas había sido causada por el uso de esta sustancia. En el mes de enero hubo una numerosa mortandad de abejas en el departamento de Flores, Uruguay, causada por el uso de este insecticida. Sin embargo, su uso continúa siendo autorizado.
El endosulfán es un insecticida organoclorado. Está clasificado por la Agencia para el Medio ambiente de Estados Unidos (EPA) y la Unión Europea como categoría Ib, es decir, como altamente peligroso. En varios países de Europa esta prohibida su venta.
El endosulfán es muy tóxico para prácticamente todo tipo de organismos, siendo muy tóxico para las abejas. Se dispersa ampliamente en el medio ambiente, a través del viento, ríos y corrientes marinas, trasladándose a todas partes del planeta. Si uso en Uruguay ha aumentado enormemente en los últimos años, vinculado al cultivo de la soja.
La cipermetrina, es otro insecticida peligroso, altamente tóxico para organismos acuáticos y peces, como también para las abejas. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) lo clasifica como “posible carcinógeno humano”. Este insecticida está restringido y en algunos casos prohibido su uso por su toxicidad. Sin embargo, en nuestro país continúa siendo utilizado masivamente.
Todas estas causas y cada una de ellas pueden ser la razón de la desaparición de estos insectos tan sensibles como importantes en la agricultura, que “liban el néctar de las flores y al hacerlo permiten que el polen pase de una flor a otra, lo que favorece la fertilización y hace, en última instancia, que la fruta crezca”.
Uruguay, como país exportador de miel y productor de sus alimentos, frutas y verduras, debería tomar medidas que apunten a salvaguardar a las abejas en nuestros ecosistemas, ya que finamente son ellas el eslabón esencial de la producción de alimentos.
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