APICULTURA EN EXTINCION I
ABEJAS: PRODUCTORAS DE ALIMENTOS
El uso masivo de agrotóxicos es una parte importante del problema. Científicamente está comprobado que ciertos insecticidas usados en agricultura son extremadamente tóxicos para las abejas. Tal es el caso del imidacloprid, fipronil, cipermetrina y endosulfán, entre otros, cuyo uso ha aumentado sustancialmente en nuestro país en los últimos años. La producción de miel está disminuyendo en Uruguay y durante la zafra 2007/2008 se estima que alcanzará apenas el 40% de los niveles tradicionales.
La Argentina que es el “surtidor mundial” de miel seguido por México, produciendo hasta 75.000 toneladas, ha sufrido en los últimos años una baja del 27% en la producción debido a las sequías y a las grandes extensiones de monocultivo de soja, dejando como consecuencia una subida del 60% en el precio de la miel.
Recientemente la prensa británica ha alertado a la población sobre las perdidas catastróficas de abejas.
Una encuesta realizada a la asociación de apicultores británicos revela que cerca de uno en tres de las 240.000 colmenas de abeja no sobrevivieron este invierno y primavera (principios del año 2008), dejando como resultado escasez de miel y poniendo en riesgo la polinización de frutas y verduras.
El presidente de la asociación de apicultores británicos, Tim Lovett, dijo que él estaba muy intranquilo por los resultados de la encuesta: “El porcentaje de perdidas debido a las pobres condiciones climáticas y las enfermedades, varían entre del 5% y del 10%, pero una perdida del 30% es para estar muy preocupado. Esto significa problemas muy serios de polinización y para los productores de miel.”
Una de las causas podría haber sido la primavera y verano húmedo del 2007. Las abejas estuvieron confinadas en sus colmenas. Esto les imposibilitó a buscar néctar y polen, provocándoles stress y creando condiciones apropiadas para ser atacadas por patógenos y contaminarse entre ellas.
Sin embargo, la asociación de productores de miel argumenta que las causas son confusas. La encuesta llevada a cabo a 600 miembros reveló una marcada división entre las perdidas entre el norte y sur, con 37% en el norte, comparado con un 26% en el sur. “Nosotros no sabemos por qué hay una diferencia ni las razones de esta alta mortalidad, ” dijo Lovett.
El gobierno reconoce que en Gran Bretaña las colmenas son cuidadas por 44.000 apicultores, esto contribuye alrededor de £165 millones al año a la economía polinizando muchas frutas y verduras. Lovett advirtió que: “El 30% de pérdida de las colmenas podría significar un gasto de alrededor £50 millones y poner en riesgo la posibilidad de que la población pueda consumir cinco porciones de verduras y frutas al día.”
La Asociación de la Miel anunció en julio de este año que habrá miel inglesa solo hasta navidad y habrá que esperar la próxima cosecha del verano del 2009 para abastecerse de miel inglesa. También argumentan que: “La culpa de la escasez de abejas se debe a que más agricultores se dedican a producir trigo que les da más ganancias pero éste no produce néctar.”
La principal compañía Británica productora de miel, Rowse, está muy preocupada sobre esta situación y ha prometido donar dinero para llevar a cabo una investigación sobre las causas de la desaparición de las abejas y una parte de las ventas de su miel serán destinadas con este fin.
Stuart Bailey, presidente de Rowse dijo: ” Estamos trabajando con la asociación Británica de apicultores y apoyando investigaciones para que en los próximos 12 meses podamos criar selectivamente una abeja más robusta que no pueda ser atacada por parásitos o enfermedades.”
Bailey agregó que la escasez había sido profundizada por una subida del 11% de la demanda por la miel inglesa durante el año pasado. Aunque la miel británica significa solamente el 10% de las 30.000 toneladas de miel consumidas en el Reino Unido, otros países productores de miel también han sido golpeados seriamente por enfermedades de las abejas y por el clima.
La Argentina que es el “surtidor mundial” de miel seguido por México, produciendo hasta 75.000 toneladas, ha sufrido en los últimos años una baja del 27% en la producción debido a las sequías y a las grandes extensiones de monocultivo de soja, dejando como consecuencia una subida del 60% en el precio de la miel.
En los EE.UU, la producción de la miel ha decaído debido a la pérdida de un 36%, de las colmenas, muchas debido al Síndrome del Despoblamiento de las Colmenas (CCD por sus siglas en inglés). La desaparición misteriosa está ligada al ácaro de la varroa, succionador de sangre, a otros virus mortales, desnutrición por falta de alimentos variados, uso de agrotóxicos y por una carencia de diversidad genética.
El CCD se ha expandido a Canadá, a Francia, a Alemania y a Italia pero aún no ha sido confirmado por el gobierno de Gran Bretaña. La asociación de productores británicos insta al gobierno británico a colaborar en la investigación sobre las causas de la pérdida de abejas.
El ministro y agricultor señor Rooker, ha anunciado la desaparición de la abeja dentro de una década. El pasado mes de noviembre, dijo al parlamento: ” No negamos que la salud de la abeja está en peligro y francamente, si nada se hace las abejas podrían desaparecer en 10 años.”
El Sindicato Nacional de Agricultores de Inglaterra y Gales declaró que es fundamental que el gobierno aumente su financiación en la investigación de las abejas. “La investigación en la varroa, la cría y el parásito de Nosema.” Chris Hartfield, consejero hortícola del sindicato, dijo: “Estamos hablando de seguridad alimentaría y que el suministro de los alimentos para el mundo está en riesgo.”
Finalmente un portavoz del Departamento de Medio Ambiente, Alimento y de Asuntos Rurales británico dijo: “Importantes fondos públicos están siendo destinados para apoyar esta área de trabajo, pero para asegurar que esta intervención sea eficaz, es vital que el trabajo sea conducido por una conocida estrategia donde todos los partidos estén de acuerdo”. (1)
UN PROBLEMA CADA VEZ MÁS EXTENDIDO
Lamentablemente esta situación no ocurre solo en Gran Bretaña, sino también en muchos países de distintos puntos del planeta y Uruguay no escapa a esta realidad.
En Florida, Estados Unidos la misteriosa desaparición de millones de abejas tiene a los apicultores muy preocupados. En diciembre del 2006 se encontraron con que muchas de las abejas habían desaparecido y lo curioso de este hecho es que no se encontraron rastros de sus cuerpos. La otra rareza de esta situación es que las abejas obreras se van, dejando a la reina atrás, comportamiento totalmente atípico dentro del reino de las abejas.
Con respecto a este tema, los científicos barajan diferentes hipótesis. Una de ellas es que el uso de algún agrotóxico haya provocado daños neurológicos a las abejas y alterado su sentido de la orientación, lo que les impediría encontrar el camino para regresar a sus colmenas. Otros culpan a la sequía e incluso a las ondas de los teléfonos móviles, pero lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta cuál es el verdadero desencadenante de este fenómeno.
Expertos de distintos lugares del planeta coinciden en que las causas son múltiples y muchas de ellas desconocidas, pero todos coinciden en que el cambio climático (largos periodos de sequía o de lluvias) las esta afectando, al igual que los cambios en las prácticas agrícolas, con el advenimiento de enormes monocultivos, que les lleva a tener una dieta desbalanceada o simplemente a tener grandes dificultades para conseguir alimento. Al igual que lo que ocurre con todo ser vivo, si las abejas no están bien alimentadas se vuelven propensas a contraer enfermedades.
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